Ahora que Tusk pierde el apoyo de los polacos, aparece de repente un cuarto partido de derecha en Polonia
Peter W. Logghe Qué maravillosamente compleja puede llegar a ser la política, ¿no le parece? A aproximadamente un año de las próximas elecciones parlamentarias en Polonia —previstas normalmente para noviembre de 2027—, amenaza con producirse un bloqueo político total. Sobre el papel, la derecha tiene buenas posibilidades de sustituir en noviembre al Gobierno centrista de Donald Tusk. Porque, aunque el partido de Tusk, KO o Coalición Cívica, siga siendo el más votado en los sondeos, ya no obtendría una mayoría de escaños. Precisamente en el PiS, el principal candidato a liderar un nuevo Gobierno polaco, hay agitación interna. Poco antes del receso parlamentario de verano, el ex primer ministro Mateusz Morawiecki presentó su dimisión del PiS, y fue seguido por 39 diputados, un senador y tres eurodiputados del partido. Al parecer, el origen se encuentra en desacuerdos sobre decisiones estratégicas. Morawiecki querría fundar un auténtico partido en octubre, pero, por el momento, los diside...