Sobre el Gobierno de Giorgia Meloni.
Gabriele Adinolfi
Me preocupo de dar a conocer lo que Giorgia Meloni y su Gobierno han conseguido en cuatro años, lo que explica por qué siguen siendo tan populares, a pesar de la propaganda de la izquierda, que encuentra eco en el extranjero entre algunos ignorantes de la derecha terminal, dispuestos a creer cualquier calumnia que se formule contra quienes les rodean.
He leído, y sigo leyendo, auténticas barbaridades. Como esa afirmación absolutamente absurda de que habría favorecido la inmigración, o la pretensión de que está subordinada a Washington o a Bruselas. De hecho, a veces la ignorancia es tan enorme que algunos llegan a mencionar Washington y Bruselas como si fueran lo mismo, sin darse cuenta de que hoy representan posiciones muy diferentes.
Por supuesto, quienes difunden estas mentiras no tienen la más mínima idea de las relaciones internacionales que Roma ha desarrollado recientemente con Asia, África y el interior del continente euroasiático. Nadie sabe, imagino, que Italia es el país que ha conseguido la mayor diversificación de sus fuentes de suministro energético.
Lo mismo ocurre con la cuestión palestina. Quienes acusan al Gobierno italiano de estar sometido a Netanyahu están literalmente delirando. Bajo el Gobierno de Meloni, las exportaciones de armas a Israel han disminuido drásticamente. Incluso se rechazó a un embajador israelí porque anteriormente había sido alcalde de una localidad situada en los territorios ocupados, que Roma no reconoce como territorio israelí.
Tanto el Gobierno israelí como las autoridades palestinas han afirmado que Italia es el país que más ha ayudado a Gaza. En la última edición de la fiesta del partido, la máxima autoridad institucional palestina, Mahmud Abás (Abu Mazen), fue invitado personalmente por Giorgia Meloni. Que yo sepa, ningún otro dirigente ha actuado de esta manera.
En cuanto a la guerra en el Golfo, Roma no solo no respaldó a Washington, sin que ello implique en absoluto simpatía alguna por el régimen iraní, sino que además asumió un papel diplomático central, reconocido por todos los países implicados.
Sin embargo, dado que la opinión pública no se mueve por razones geopolíticas ni por consideraciones ideológicas, lo que más importa es cómo actúa un Gobierno en defensa de los intereses de sus propios ciudadanos.
El siguiente resumen explica claramente cómo ha
actuado este Gobierno desde el primer día.
¿Por qué el
Gobierno de Giorgia Meloni sigue siendo popular en Italia a pesar de la
inflación
y de las
dificultades de la coyuntura general?
Quizás sea
el único caso actualmente en el que el partido en el Gobierno (Fratelli
d’Italia) sigue
siendo
mayoritario y no pierde apoyos, mientras que la coalición gubernamental se
mantiene por
encima del
40 % en las encuestas. Una situación que podría permitirle volver a ganar las
elecciones
de 2027, a
pesar de las dificultades objetivas derivadas de la situación mundial.
Más allá de
los aspectos político-ideológicos, como la prohibición de inscribir a hijos de
dos padres
o dos
madres, la recuperación del orgullo nacional y de la historia italiana, el
recuerdo constante,
incluso a
nivel institucional, de las víctimas del antifascismo, así como una política
migratoria
contracorriente
que ha terminado influyendo en la evolución de la propia posición europea en
esta
materia,
¿existen medidas eficaces que se hayan adoptado desde el primer día y cuyos
resultados
estén
registrados por todos los institutos de estadística y confirmados por las
agencias de
calificación?
Veámoslas:
• Ha
reducido las llegadas clandestinas por vía marítima y aumentado las
repatriaciones en
más de un 50
%, tanto en 2025 como en 2026.
• Ha
alcanzado el máximo histórico de personas ocupadas y la tasa de desempleo más
baja
que se
recuerda (6,3 %).
• Ha
introducido ayudas para las familias con menos recursos que tienen hijos
menores de
edad. Estas
incluyen: la asignación única por hijo, la ayuda por nacimiento, las
guarderías,
los permisos
parentales, el apoyo a las madres trabajadoras y las actividades educativas
para
los niños.
• Ha elevado
el presupuesto público destinado a la sanidad de los 125.000 millones de euros
de 2022 a
los 143.000 millones de 2026.
• Ha
aumentado en 42.000 efectivos las plantillas de las fuerzas de seguridad.
• Ha
introducido ventajas fiscales e incentivos para los agricultores, para la
modernización de
la
agricultura y para favorecer a los jóvenes que desean quedarse a vivir y
trabajar en el
campo. Se
trataría de la medida de mayor envergadura desde la creación de la República
Italiana en
1946.
• Ha
conseguido cumplir, incluso antes de los plazos previstos, todos los
compromisos del
PNRR (Plan
Nacional de Recuperación y Resiliencia), algo extraordinario para Italia.
• Ha
convertido a Italia en el cuarto país del mundo por volumen de exportaciones,
por
delante de
Japón.
• Ha
reducido en dos puntos la carga fiscal sobre los trabajadores por cuenta ajena.
• Ha
reducido del 23 % al 5 % la tributación de los aumentos salariales derivados de
la
renovación
de los convenios colectivos.
• Ha
establecido un impuesto fijo del 10 % sobre las horas extraordinarias
nocturnas,
dominicales
y festivas.
• Ha
renovado los convenios colectivos de la Administración Pública, que llevaban
décadas
paralizados,
y ha establecido un aumento automático equivalente al 30 % de la inflación si
los
convenios no se renuevan en los nueve meses siguientes a su vencimiento.
• Ha
recuperado 25.000 millones de euros en ingresos procedentes de la lucha contra
el fraude
fiscal en
2023, 26.000 millones en 2024 y 36.000 millones en 2025 (récord histórico).
• Ha
reducido los impuestos y conseguido bajar la relación déficit público/PIB del
8,1 % al
3,07 %, así
como el diferencial entre los bonos del Estado italianos (BTP) y los alemanes
(Bund) de
los 240 puntos básicos heredados del Gobierno de Draghi a los actuales 110
puntos
básicos (40 puntos básicos menos que Francia). Esto supone un ahorro para el
Estado
de varios
miles de millones de euros al año en gastos por intereses de la deuda pública.
• Ha
conseguido dos mejoras en la calificación crediticia de las finanzas públicas
en cuatro
años por
parte de las principales agencias internacionales de calificación
Fuentes:
OCDE, Eurostat, FMI, ISTAT, INPS e inteligencia artificial

Commentaires
Enregistrer un commentaire