Debate historiográfico sobre el filósofo valenciano Fadrique Furió Ceriol (1527-1592)

 


Enrique Ravello

https://enriqueravello.com/debate-historiografico-sobre-el-filosofo-valenciano-fadrique-furio-ceriol-1527-1592/

Biografía

Miguel Juan Ceriol era el verdadero nombre del filósofo valenciano que ha pasado a la historia como Fadrique Furió. Su familia estaba emparentada con San Vicente Ferrer y fue en su ciudad natal donde inició sus estudios, graduándose en Arte en 1546. Ese año su trasladó a París de donde fue expulsado cinco años más tarde como consecuencia del estallido de la guerra entre Francia y España. Furió participó en dicha contienda y posteriormente siguió sus estudios se la Universidad de Lovaina sonde se licenció en teología y se doctoró en derecho civil y canónico.

Durante sus estudios y viales por Europa recibió influencia de Erasmo de Róterdam, el también valenciano Luis Vives y el antiaristotélico Pierre de la Ramée, lo que contribuyó a dar forma a su corpus ideológico en el que destacaban valores como la tolerancia religiosa y el apoyo a la traducción de la Biblia a las diversas lenguas vulgares. Estas posiciones le provocaron enfrentamientos, no sólo intelectuales como autores como Giovanni de Bolonia, que tuvieron como consecuencia su encarcelamiento en 1556 por la Inquisición en Lovaina.

Sin embargo, con el autor que más se relaciona a Furió es con el famoso Nicolás Maquiavelo del que se considera una especie de paralelo en la Corona Hispánica.

Furiomaquiavelo 1

Obra filosófica y actividad política 

El emperador Carlos I y Margarita de Parma defendieron a Furió, hicieron que fuera puesto en libertad y lo nombraron precepto de Felipe II. Sin embargo, Furió siguió  en Flandes donde publicó varias obras, la más importante de ellas y considerada como el compendio de sus ideas y su obra de referencia filosófica fue publicada en Amberes en  1559 con el título El Concejo, y los consejeros del príncipe, que tuvo un gran eco en toda Europa siendo publicada en latín, italiano, inglés y polaco, aunque no en castellano. Algunos autores sitúan esa obra en la línea del italiano Maquiavelo, pero, lo cierto es que Felipe II no la recibió de buena gana. En este contexto los representantes del rey hispano le propusieron un trato: a cambio de no seguir publicando esa obra, se le ofreció una suma de dinero para cubrir sus granes deudas, y no solo el perdón real sino un cargo en la corte de Felipe II.  Furió aceptó y volvió a España en 1564 en calidad de bibliotecario de Felipe II.

Furiolibro 1

En 1573 el filósofo valenciano volvió  a Flandes por unos años, regresando a Madrid poco después. Reinstalo en Madrid continuó con su colaboración con la Corona pero en temas que Furió consideraba de segunda importancia. Por este motivo escribió una carta a Felipe II en la que solicitaba ser nombrado Vicecanciller del Consejo de Aragón, a lo que el rey español contestó negativamente. Retirado de la actividad pública, vivió sus últimos años en su domicilio madrileño no exento de escándalos amorosos. Murió en 12 de agosto de 1592, siendo enterrado en Valladolid. Felipe II ordenó que se investigara si Furió había seguido  o no las doctrinas luteranas.

El debate historiográfico entorno a sus ideas.

Los principales historiadores que han tratado la figura de esta autor valenciano mantienen una posición historiográfica similar sobre las ideas y el contenido de su obra. Siempre relacionándolo con Maquiavelo y su obra El Príncipe  (Maravall 1955). Para estos autores, Furió es un ejemplo del empirismo racionalista político (Maravall 1972; Risco 1977) y el precursor del estado laico en España (Álvarez 2016, Sánchez 2025).

Sin embargo, el profesor de la Universidad de Valencia Juan Francisco Pardo en su ponencia titulada: “Orden y fortuna en la teoría y en la práctica políticas de la Edad Moderna: propuestas metodológicas” dentro del curso metodológico del programa de doctorado Geografía e Historia del Mediterráneo desde la Prehistoria a la Edad Moderna, a la que asistimos da una visión diferente sobre Furió, y también sobre Maquiavelo que nos pareció mucho más sólida y que personalmente. Para Pardo el error en la interpretación de Furió por los autores  citados parte de dos errores metodológicos: analizar un autor o un acontecimiento desde nuestro momento histórico y no en el contexto temporal en el que dicho acontecimiento o personaje tienen lugar y en segundo lugar reducir el número de fuentes directas a la hora de intentar construir una interpretación correcta sobre los hechos del pasado.

Así, se nos presenta a Furió como racionalista pero parece no tenerse en cuenta –como señala XX- que el autor valenciano da gran importancia en su obra a conceptos como los humores –ya presentes en el mundo griego- y recuerda que a la hora de gobernar un pueblo es determinante tener en cuenta su temperamento y su complexión, concepto que en Furió hace referencia al equilibrio en los cuatro fluidos básicos.  A la vez que afirma la idoneidad para  los altos funcionarios de aquellos que tengan carácter “no templado”, es decir que sean demasiados altos, demasiado bajos, demasiado gordos o demasiado delgados, añadiendo que son mejore los sanguíneos-coléricos que los flemáticos y melancólicos, por estar éstos sometidos a la influencia de Saturno.

Furió da una gran importancia a la figura del gobernante –rey o príncipe- que según él tiene una naturaleza dual: una parte marcada por la fortuna y otro por los cielos, es decir los astros y el ritmo de los planetas; dependiendo ambos de la providencia. Obviamente todo esto está muy alejado del Furió “racionalista” que se nos ha presentado convencionalmente. Furió también estudió astronomía, y lo justificó por el influjo de las estrella en el devenir político. Para Furió, que se reconoce abiertamente cristiano, hay un espacio para la libertad humana –también en Maquiavelo- esta libertad se produce cuando conocemos el designo de los astros sobre nuestras vidas y lo aceptamos con prudentia, la mejor forma de enfrentarse a la Fortuna, es decir a un destino que siempre tiene un fuerte componente de imprevisible. Ideas estas últimas que podemos rastrear en Aristóteles.  Furió añade que los consejos reales deben estar formados exactamente por 7 personas y deben tener las siguientes áreas: Hacienda, Paz, Guerra, Gastos, Leyes, Castigos y Mercedes, añadiendo que estos conceptos tienen su relación con los 7 planetas: Mercurio-Dinero, Venus-Paz, Marte-Guerra, Mantenimiento -Saturno, Leyes-Júpiter, Castigos-Luna y Justicia- Sol. Conocer las influencias astrales es determinante para ejercer un buen gobierno.

A Furió se le ha presentado también como un precursor del ecumenismo y de la paz. Y una vez más se cae en el mismo error, pensar que la interpretación que se da hoy a términos y conceptos es la misma que se le daba hace siglos.  Furió recomendó la tolerancia religiosa pero no siempre, sólo en los Países Bajos y con un interés político claro, ni tampoco aboga siempre por la paz, lo que significa que tolerancia y paz no son valores para él sino que aplicarlas o no depende de variables como el tiempo o los humores y que el objetivo es buscar el equilibrio.

En conclusión Furió –y también Maquiavelo- son filósofos que desde el conocimiento antiguo en el que se vincula el macrocosmos con el microcosmos aconsejan a reyes y príncipes cómo encarar desde ese conocimiento lo que puede deparar la fortuna, es decir el devenir histórico y personal. Por lo tanto no son, en absoluto, precursores de los valores modernos de racionalismo tolerancia o pacifismos como de un modo –a nuestro juicio superficial- los ha calificado la historiografía tradicional.

Cerramos este artículo señalando lo profundo e interesante de la obra de Furió, un pensador valenciano de primera línea universal que –por desgracia- sigue siendo muy poco conocido para el gran público.

Bibliografía y referencias

Álvarez García, Héctor     “Fadrique Furió Ceriol: el precursor del Estado laico en España”, en Revista de Derecho UNED. Núm 18, 2016 pp. 659-682.

Maravall, José Antonio    La philosophie politique espagnole au XVII siècle dans ses rapports avec l´esprit de la contra-réforme París. 1955        

Estado Moderno y mentalidad social. Siglos XV a XVII, 2 vol. Madrid 1972.

Marco Abato, Marco        “Un apunte sobre Furió Ceriol” en Cuadernos Constitucionales de la Cátedra Fadrique Furió Ceriol, nº1. 1992.

Pardo, Juan Francisco:     “Orden y fortuna en la teoría y en la práctica políticas de la Edad Moderna: propuestas metodológicas” en curso metodológico del programa de doctorado Geografía e Historia del Mediterráneo desde la Prehistoria a la Edad Moderna.

Risco, Antonio                    “El empirismo político de Fadrique Furió Ceriol” en Carvell. Chaiers du monde hispanique et luso-bréselien. 1977, nº 29, 123-135.

Sánchez Ferriz, R.              “Fadrique Furió Cerol. El valenciano que planificaba el “buen gobierno” laico con siglos de antelación” en Tradición, memoria y progreso”. Retos actuales de la universidad desde la historia. Vol 2. 2025, 307-323.

https://es.wikipedia.org/wiki/Fadrique_Furi%C3%B3_Ceriol


Commentaires

Posts les plus consultés de ce blog

El halo humanitario

La Argentina más europea.