El Irtish en lugar de Malaca: China y Rusia estudian una ruta fluvial hacia el Ártico que evite Occidente

Autor: International Reporters
https://www.zejournal.mobi/index.php/news/show_detail/26945
China y Rusia estudian la creación de una vía de transporte
que conectaría la República Popular China con el Ártico a través de los ríos
Irtish y Obi. Así lo informa el diario hongkonés South China Morning Post (SCMP),
citando fuentes de la comunidad de expertos.
En el centro del proyecto se encuentra el Irtish y sus 4.248
kilómetros de longitud: nace en la Región Autónoma Uigur de Xinjiang, en el
oeste de China, atraviesa Kazajistán y desemboca en Rusia en el Obi, que lleva
sus aguas hasta el golfo del Obi y, posteriormente, al mar de Kara. Una ruta
«río-mar» proporcionaría a China un acceso interior, de hecho continental, a un
Ártico rico en recursos y de importancia estratégica crucial, así como a la
Ruta Marítima del Norte. La diferencia esencial respecto de los itinerarios
tradicionales consiste en evitar los «cuellos de botella» marítimos: a
diferencia de los estrechos de Malaca y Bering, un corredor a través de los
ríos rusos permitiría, según lo expresado por los interlocutores del SCMP,
«evitar un bloqueo naval occidental, la vigilancia de guardacostas extranjeros
y las sanciones estadounidenses», recoge RT.
¿Por qué ahora?
El contexto general favorece la idea: los conflictos en
diferentes regiones del mundo ponen de manifiesto la vulnerabilidad de las
rutas marítimas mundiales, escribe el SCMP, y Pekín busca soluciones
alternativas para el transporte de mercancías. Paralelamente, China ya ha
puesto en marcha el primer servicio regular de contenedores en la Ruta Marítima
del Norte, a lo largo de la costa ártica rusa: la «Ruta de la Seda Polar» entre
Ningbo y Felixstowe, en el Reino Unido, que reduce considerablemente los plazos
en comparación con las rutas del sur. Según una estimación del director general
de Rosatom, Alexéi Lijachov, citada por la publicación especializada, en 2026
se esperan más de treinta travesías de portacontenedores chinos por la Ruta del
Norte.
Dentro de esta lógica, el corredor fluvial a través del
Irtish y el Obi no es una aventura aislada, sino un «eslabón perdido» que
conectaría directamente las regiones interiores occidentales de China con la
Ruta del Norte, ya en desarrollo, sin pasar por una salida al Pacífico. Según
una estimación de RBC, unos 2.000 kilómetros del Irtish se encuentran
precisamente en territorio ruso, lo que convierte a Moscú en un socio
indispensable para el proyecto.
El Gobierno de Kazajistán ya había anunciado en 2024 planes
para desarrollar un corredor comercial entre China y Rusia a lo largo del
Irtish, que contemplaban la construcción de un nuevo puerto en Tugyl, a orillas
del lago Zaisan, y de un ramal ferroviario de cien kilómetros hasta la frontera
china, con una posible salida a los mares árticos a través del Irtish y el Obi.
Las regiones rusas avanzan en la misma dirección: el gobernador de la región de
Omsk, Vitali Jotsenko, apoyó públicamente el desarrollo del corredor
«Irtish–Obi–Ruta Marítima del Norte», describiendo la conexión entre ambos ríos
como un «esqueleto logístico natural» capaz de unir Asia Central, las regiones
interiores de China y el Ártico en un único sistema «río-mar».
Los expertos estiman que el volumen de tráfico previsto en
este corredor alcanzaría los 2,5 millones de toneladas anuales, escribe el
portal especializado 1520 International. Como recuerda el medio estadounidense
KHQ, basándose en documentos trilaterales, el Ministerio de Transporte ruso ya
había declarado en noviembre de 2024 su intención de construir un corredor
logístico bidireccional a lo largo del Obi y el Irtish que conectara China con
el Ártico y, al mismo tiempo, vinculara la industria siberiana a la iniciativa
«la Franja y la Ruta». En febrero de 2025, el Banco Euroasiático de Desarrollo
elaboró un anteproyecto para un corredor multimodal ruso-kazajo-chino basado en
el Obi y el Irtish, cuya puesta en marcha a gran escala se contempla para
alrededor de 2030.
Para Rusia, este proyecto representa al mismo tiempo una
fuente de ingresos en divisas, un instrumento de su giro hacia el Este y un
medio para ofrecer a las regiones siberianas una salida propia al mercado
chino, subraya el portal especializado Korabel.ru. Se espera que el corredor
reduzca la dependencia de Siberia respecto de la dirección europea, en marcado
retroceso desde 2022, y que al mismo tiempo aumente el tráfico en la Ruta
Marítima del Norte, para la cual Moscú está invirtiendo en su flota de
rompehielos y en los puertos del golfo del Obi, entre los que destaca Sabetta.
Según datos del Centro Noruego de Logística de Altas Latitudes recogidos por el
SCMP, en 2024 el 95 % de todos los tránsitos por la Ruta Marítima del Norte se
realizaron en la dirección Rusia–China, dominada por las exportaciones
energéticas rusas.
A pesar de toda su importancia estratégica, el proyecto
también tiene sus limitaciones. Los ríos siberianos permanecen congelados hasta
seis meses al año, recuerda el SCMP en la información reproducida por RT: la
temporada de navegación es corta y, sin amplias obras de dragado, resulta
imposible que grandes barcazas de carga recorran la totalidad del trayecto. A
ello se suman los riesgos ecológicos para el Irtish, las cuestiones
relacionadas con la regulación de la extracción de agua entre China, Kazajistán
y Rusia, la necesidad de construir centros de transbordo e infraestructuras
portuarias desde el lago Zaisan hasta el golfo del Obi, así como de armonizar
los regímenes aduaneros y arancelarios de los tres Estados. El SCMP precisa
que, por ahora, se trata únicamente de una ruta potencial, no de un corredor ya
terminado o en funcionamiento.
La publicación del SCMP se produce en el contexto de varios anuncios sobre el giro ártico de Pekín: además de la puesta en marcha del servicio regular de contenedores en la Ruta Marítima del Norte, China y Rusia han acordado profundizar su cooperación logística en el contexto de las perturbaciones en Oriente Próximo, mientras que Rosatom prevé un notable aumento del tránsito chino. El corredor fluvial Irtish–Obi se inscribe en la misma lógica: transformar el eje ártico, hasta ahora estacional y exótico, en una alternativa duradera a las rutas marítimas del sur, que, a ojos de Pekín, están cada vez más asociadas al riesgo de presión occidental. La rapidez con la que la idea se materialice en barcazas y contenedores reales dependerá de las próximas rondas de negociaciones trilaterales entre Moscú, Pekín y Astaná, que los expertos esperan para los próximos años.
Commentaires
Enregistrer un commentaire