La confrontación permanente con Rusia se convierte en la nueva normalidad en Europa

 


Elena Fritz

https://pi-news.net/2026/02/dauerkonfrontation-mit-russland-wird-zur-neuen-normalitaet-in-europa/

Un alto el fuego en Ucrania, según Foreign Affairs, no restauraría el equilibrio, sino que marcaría la transición hacia una fase de confrontación estructural a largo plazo entre Rusia y Occidente.

Un análisis de la revista estadounidense de geopolítica Foreign Affairs presenta una constatación notablemente abierta: un alto el fuego en Ucrania no restablecería el equilibrio, sino que marcaría la transición a una fase de confrontación estructural prolongada entre Rusia y Occidente. Este diagnóstico constituye un auto-posicionamiento estratégico.

En primer lugar, los autores asumen que la arquitectura de seguridad previa a 2022 está irreversiblemente destruida. La Consejo OTAN-Rusia se considera prácticamente muerto, la OSCE como ampliamente desmantelada, y la interdependencia económica entre la UE y Rusia como desmantelada. Los canales de comunicación se han reducido, la confianza destruida. Así, este estado ya no se define como una crisis, sino como la nueva normalidad.

Ningún colapso interno de Rusia

En segundo lugar, se admite abiertamente que Rusia, incluso en caso de derrota, no colapsará política ni económicamente. La expectativa de un colapso interno, en la que muchas estrategias occidentales confiaban implícitamente, es calificada como irrealista. Esto significa que: Occidente se prepara para una competencia duradera, y no para una transformación de Rusia.

En tercer lugar, el análisis describe un desarrollo paralelo: la UE se remilitariza sistemáticamente, Rusia reorganiza sus recursos militares y económicos. La cuestión central ya no es si un conflicto futuro es posible, sino cuándo y bajo qué condiciones puede ser controlado.

Riesgo de ataque ruso a la OTAN poco probable

Es notable que se considere poco probable un ataque directo de Rusia a la OTAN. El riesgo real radica en la “zona gris”: operaciones híbridas, ciberataques, incidentes, ejercicios militares, crisis políticas en las fronteras de la alianza. Los posibles focos de escalada incluyen Bielorrusia, Georgia y Moldavia. El peligro reside menos en la planificación que en la dinámica.

Al mismo tiempo, se identifica claramente el temor principal: un colapso de la alianza transatlántica. De ello se deriva la prioridad central de mantener a EE.UU. en Europa de forma duradera. La estrategia propuesta combina la militarización de Europa, la limitación de canales de comunicación con Moscú y la integración paulatina de los países postsoviéticos en las estructuras de la UE. El objetivo no es la distensión, sino una confrontación controlada por debajo del umbral nuclear.

¡Todos los actores tienen intereses legítimos, incluso Rusia!

Pero aquí reside la paradoja: la supuesta “irreversibilidad” de la ruptura se presenta como una realidad objetiva, aunque es resultado de decisiones políticas tomadas entre 2022 y 2025. Las instituciones no se desintegran por sí mismas. Se desmantelan. Y lo que ha sido destruido políticamente, también puede ser reconstruido políticamente.

Aún más preocupante es la premisa normativa: Rusia no debería tener una participación legítima en su vecindad inmediata. Esto elimina el espacio para compromisos, porque cualquier reconocimiento de intereses se interpreta como una capitulación. Queda una lógica pura de equilibrio de poder, sin un modelo viable para un orden europeo estable.

Un enfoque realista, en cambio, supondría que todos los actores tienen intereses legítimos y que la estabilidad solo surge de su equilibrio. Mientras esta condición no se cumpla, el conflicto se reproducirá estructuralmente.

Para Europa y Alemania, este debate representa un quiebre. El continente avanza hacia una economía de seguridad a largo plazo, en la que el rearme, la movilización industrial y la formación de bloques geopolíticos se convierten en la nueva base de la legitimidad política. La cuestión ya no es si esta orientación tendrá costos, sino cuánto cambiará la economía, la sociedad y los sistemas políticos. Una confrontación permanente no es una ley de la naturaleza. Es una decisión estratégica. Y toda decisión tiene alternativas. Solo que actualmente estas opciones no se discuten prácticamente.

Commentaires

Posts les plus consultés de ce blog

La Argentina más europea.

Nihilismo y tecnología: la vacuidad digital de la época moderna

Rumanía, Portugal y Polonia: tres citas electorales de importancia para la reconfiguración del panorama político europeo.