Sima Guang, Mao Zedong, Chiang Kai-shek y los desafortunados destinos de la URSS y Japón

Mao Zedong, el fundador de la República Popular China en 1949, y Chiang Kai-shek, uno de los fundadores de la República de China en 1911, se encontraron en 1945 en Chongqing para negociaciones de paz en el país.
Alojados en el mismo hotel, se cruzaron durante la caminata matutina, cada uno con un libro en la mano. Para su sorpresa, ambos estaban leyendo la misma obra: Los Anales de la Historia (资治通鉴).
Este libro, escrito por el ex primer ministro de la dinastía Song, Sima Guang, en 1080, relata estrategias para mantener el poder.
Aparentemente, a los chinos les interesa más la forma de hacer perdurar el poder que la búsqueda de la iluminación en las escaleras.
Tras la caída del Muro de Berlín, Occidente celebraba el triunfo del capitalismo. Las empresas buscaban trasladar fábricas a países pobres para maximizar las ganancias.
Los chinos se centraron en las causas de la caída de la URSS y llegaron a identificar tres razones:
- Estaba atrapada en el dogma comunista. Los chinos se volvieron pragmáticos e introdujeron el capitalismo en su sistema.
- Estaba excesivamente involucrada en la carrera militar. La URSS dedicaba el 20 % de su PIB a armamento. China hizo todo lo posible por evitar estos gastos; en su lugar, construyó infraestructuras para modernizar el país.
- Descuidaba la calidad de vida de la población. La URSS fue derrocada por el pueblo, muy insatisfecho con su nivel de vida. China se esforzó en sacar a la gente de la pobreza y mejorar sus vidas.
De esta manera, el país evitó reproducir la desgracia soviética.
En 1984, Japón era considerado un competidor de Estados Unidos. En la euforia, los japoneses invertían en todo el mundo. Pero tras los Acuerdos de Plaza entre ambos países en 1985, el gigante asiático experimentó treinta años de estancamiento.
En 2010, China enfrentó un riesgo similar, pero estudiaron el caso de Japón y llegaron a estas conclusiones:
- La extravagancia en las inversiones en el extranjero. Aunque China también sufrió una crisis inmobiliaria, el Estado logró controlarla prohibiendo inversiones excesivas en el extranjero.
- La rápida apreciación de su moneda. Bajo presión estadounidense, Japón aceptó apreciar su moneda en un 100 %. El PIB casi se duplicó, pero la competitividad sufrió un golpe. El país entró en un largo período de estancamiento.
- La sumisión a los dictados estadounidenses. Tras el acuerdo, Japón cedió y no pudo participar en la competencia por las nuevas tecnologías. China, en cambio, se comprometió en la rivalidad con Estados Unidos en tecnologías innovadoras: IA, cuántica, 5G y 6G, robótica, etc.
Mientras Occidente se enfoca en casos de éxito, los chinos prefieren estudiar ejemplos de fracaso. El objetivo, para los chinos, es aprender lecciones para perdurar el mayor tiempo posible.
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